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lunes, 20 de mayo de 2013

Vacunación de los gatos.


Calendario de vacunación.

Para garantizar la salud de nuestro gato es conveniente establecer un calendario de vacunación de gatos contra las enfermedades más comunes como pueden ser la leucemia, peritonitis infecciosa, rabia o inmunodeficiencia felina.
El tipo de vacuna y cuando llevarla a cabo deberá de aconsejarlo el veterinario. En líneas generales dependerá de:

Edad y raza del gato: A las 9 semanas contra la Panleucopenia, Rinotraqueitis y Calicivirus que son las enfermedades de mayor riesgo para los gatitos (sobre todo si son de raza braquicéfala como el Persa, ya que tienen mayor tendencia a padecer estas enfermedades).

Estado inmunológico del gato:
 Si el gato está tomando leche materna es conveniente esperar unas 2 o 3 semanas para vacunarlo, para evitar que los anticuerpos de la vacuna se solapen con los que le ha proporcionado la leche materna. De esta manera evitamos que se anule el efecto de ambas y que el gatito quede desprotegido.
El estado inmunológico de la madre también afectará al gato, ya que si está correctamente vacunada y desparasitada el sistema inmunológico del gatito será óptimo. Si además está bien alimentado y el peso es el correcto, podrá hacer frente a infecciones víricas o bacterianas.

Hábitos del gato:
 si nuestro gato convive con otros gatos, bien sea porque está en contacto con gatos callejeros, le llevamos a exposiciones o a residencias, tendrá mayor riesgo de contraer infecciones víricas por lo que tenemos que prestar mucha atención al calendario de vacunación.
Si suele salir a la calle, tendrá mayor riesgo de contraer enfermedades como la leucemia felina, ya que los gatos callejeros suelen ser portadores de estos virus. No es complicado que nuestro gato se contagie a través de la sangre o saliva (peleas, arañazos, etc.).
Zona de residencia: dependiendo de la zona en la que habitemos nuestro gato tendrá más riesgo de sufrir enfermedades. Por ejemplo, en las zonas rurales en las que los gatos no están vacunados, el riesgo de sufrir una enfermedad vírica es mayor.
En líneas generales podemos recomendar este calendario de vacunación, aunque será sólo el veterinario el que analizará las situaciones arriba indicadas y establecerá la mejor forma de proteger a nuestro gato.








Un gato saludable y feliz que corra por la casa alegrando a sus dueños es el reflejo de que su salud está de lo mejor.
Pero lograr esa salud felina no es fruto del azar y menos aún de las condiciones intrínsecas del gato, sino que tiene mucho que ver con los cuidados que le entregan a estas mascotas quienes deciden cobijarlos y criarlos como parte de la familia.
Es muy importante que los dueños de gatos sepan cuáles son las vacunas para sus mascotas y las enfermedades contra las que los protegen.
Conozca a continuación el listado necesario para que su gato siga siendo una feliz compañía con la que disfrutar por mucho tiempo y de mejor manera gracias a la buena salud que marcará la vida de su mascota favorita.
Vacuna Triple Felina: Debe aplicarse a los 2, 3 y 12 meses de edad, y luego cada un año:
  • Rinotraquetitis Viral Felina.
  • Calcivirus Felino.
  • Panleucopenia Felina.
Vacuna específica contra Leucemia Felina: Debe aplicarse a los 4 y 5 meses de edad, 12 meses después de la segunda dosis y luego cada un año:
  • Leucemia Felina
Vacuna específica Antirrábica: Debe aplicarse a los 6 meses de edad y luego cada un año:
  • Rabia
Hay que tener en cuenta que el buen cuidado de las mascotas no se centra sólo en darle de comer, acariciarlo y sacarlo a pasear. Las vacunas son parte esencial de una tenencia responsable de mascotas y ayudarán a que tu gato viva por mucho tiempo más.









Una tarea para toda la vida
Nuestra labor no acaba aquí, pues el tratamiento no se completa únicamente con la primera inmunización de nuestro compañero. El compromiso que hemos adquirido con nuestro animal de compañía continúa con la desparasitación cada tres meses, además de la vacunación una vez al año durante toda la vida.

Un último consejo a tener en cuenta: cuando adquirimos un gato, nuestro hogar se llenará de dulces ronroneos, pero a la vez contraemos una serie de responsabilidades. Debemos plantearnos si vamos a ser capaces de aportar al nuevo inquilino los cuidados necesarios, tanto en salud como en alimentación. Tener una mascota no es tener un juguete.









miércoles, 15 de mayo de 2013

Cuidado de los gatos bebes.


Cuidado de los gatos bebes.


1 - Imprescindible mantener la temperatura, una bolsa de agua caliente o una manta térmica son suficientes, pero ojito, no lo pongas directamente que se puede quemar, mejor cubre todo con trapos.

2 - Mete todo el barullo y al gatico en una caja alta de la que no pueda escapar, que tan chicos no se les ve, la caja siempre abierta, no sea que suba demasiado la temperatura y se te deshidrate. 

3 - Deberías llevarlo al vete por si necesita alguna urgencia. 

4 - La comida, cada dos horas día y noche con una jeringuilla de insulina sin aguja, unos 3 a 5 ml de leche maternizada para gatitos, te recomiendo Royal Canin, es más cara pero no da problemas, las otras a mí me dieron bastantes problemas. 
Esto durante la primera semana, a partir de la segunda comienzan con el biberón, ya la cantidad que te ponga el folleto de la leche. Es conveniente que le des siempre con las patitas hacia abajo, porque con la jeringa no se controla mucho la cantidad y si te pasas se podría ahogar entrarle leche en los pulmones y eso sí sería un problema. 
Además cuando tome el biberón le entraran menos gases si lo haces así (por experiencia). Hablando de gases, para evitarlos lo más posible cuando este con el biberón mantén la tetina siempre llena de leche, que no haya aire, así evitaras que tome aire innecesario, aunque seguirá teniendo gases de todos modos. 


5 - Después de que coma masaje en la barriguita hasta que suelte gasesitos, no se te olvide, a mi me iban mejor era estando el gatito en posición normal (patitas hacia abajo) masajearle la pansita con la misma mano con la que lo tenía cogido, era la forma más rápida. 

6 - Tan peques no hacen pipi ni caquita solos, hay que estimularles, coge un algodoncito mójalo en agua tibia y pásaselo con los genitales y el culete, como si la madre le estuviera lamiendo, ya verás cómo pis hace en seguida, debería de hacer caquita al menos una vez al día, si no la hace dale masajitos un poco más fuertes que para los gases, si tampoco funciona, puedes probar con una ramita de perejil mojada en aceite, se la metes un poco por el culito (cuidado al hacer esto) y la mueves un poquito, si esto tampoco resulta y ante cualquier duda acude al veterinario.

7 - Los ojitos: asegúrate de que bajo los párpados no se le formen bolsas de pus porque le pueden quedar secuelas, si ves que tiene los ojos más abultados de lo normal o que suelta pus, corriendo al veterinario. 

8 - Y bueno mucha, mucha paciencia, ya verás lo agradecidos que son después, y recuerda que un gatito tan peque es muy delicado, puede estar bien y a las dos horas estar muerto, no dejes de vigilarlo, okay? 





Cuidados especiales con gatitos huérfanos.


Cuidado de gatitos huérfanos. 



Es preciso satisfacer las necesidades fisiológicas que normalmente brinda la madre: humedad, nutrición, inmunidad, aseo, seguridad y estimulación social. Esta tarea puede estar a cargo de una gata nodriza o de una persona.

La importancia de la temperatura
Los recién nacidos deben permanecer en todo momento en un ambiente cálido, sin corrientes de aire y sin cambios bruscos de temperatura. Las incubadoras son ideales, pero pueden remplazarse por cestas o cajas de cartón con una base acolchada, absorbente y abrigada. Puede utilizarse para este objeto restos de colchas, chalecos o toallas y una bolsa de agua o guatero con agua tibia (bien envuelto y cerrado) para mantener una temperatura constante. Sobre este aspecto debemos recordar cambiar el agua tibia de la bolsa periódicamente. Los recién nacidos, durante las primeras 4 primeras semanas de vida no regulan la temperatura. Suelen acurrucarse junto a la madre, lo que crea un microclima óptimo que los protege de los cambios ambientales y disminuye la perdida de calor. Los huérfanos no cuentan con esta ventaja, por lo tanto son más sensibles al entorno y susceptibles de contraer enfermedades. Sin la madre, el recién nacido puede experimentar hipotermia (baja de temperatura), que lleva a insuficiencia circulatoria y a la muerte. Debe suministrarse entonces calor artificial para mantener una temperatura constante. Si hace frío, es necesario contar con una estufa para calefaccionar la habitación donde se encuentren los pequeños, pero no la acerque mucho ni la ponga a máxima potencia porque podría causar acaloramiento, que provocaría deshidratación.

Necesidad de contacto 

Las crías huérfanas a menudo satisfacen sus necesidades de contacto y cercanía con la madre, mamándose entre ellos. Para prevenir lesiones en la piel, y si esta actitud es muy marcada, es aconsejable separarlos, aun cuando de este modo se disminuye la temperatura y humedad de su entorno y la estimulación social mutua. Esa última necesidad puede suplirse manipulando en forma breve pero regular a los animalitos (acariciándolos suavemente). Si el gatito no recibe estimulación social se tornará agresivo, tímido, huraño y no desarrollará su sentido de exploración. Debemos considerar que el contacto con sus hermanos puede compensar la ausencia de la madre. Por lo tanto, es preciso determinar si los beneficios de la separación justifican los posibles trastornos conductuales.
Los gatitos adquieren inmunidad pasiva a través del calostro (la primera leche de la gata) y a través de la leche materna. Si es posible, los recién nacidos deben recibir calostro o leche en las primeras 12 a 16 horas de vida. En los huérfanos el peligro de infecciones aumenta, de modo que la higiene es fundamental. No deben exponerse a animales adultos (perros u otros gatos) ni agruparse con otras crías. Todos los utensilios utilizados en el aseo y alimentación de los gatitos deben mantenerse muy limpios, pero sin utilizar productos muy fuertes para la desinfección. Quienes cuidan a los pequeños deben lavarse bien las manos antes de manipularlos.
La micción y la defecación voluntaria solo se logran a partir de las 3 semanas. Hasta ese momento dependen de la madre quien activa el reflejo correspondiente. Los cuidadores deben estimular a los gatitos, después de alimentarlos, frotando con suavidad la región anal con un algodón o un paño humedecido. Si esto no se realiza los gatitos no defecarán ni orinarán en forma autónoma, pudiendo enfermar gravemente.
Antes de tomar la decisión de separar a la madre de las crías, un Veterinario deberá determinar las causas del abandono y si es posible reintegrar a los gatitos junto a la gata. El abandono puede deberse a malformaciones de los gatitos, hipotermia (frio excesivo), mala alimentación de la gata, stress, deshidratación, madres primerizas, etc. Sólo el Veterinario está capacitadado para determinar qué acción hay que seguir en cada caso de abandono.

La alimentación 

Los huérfanos deben alimentarse por lo menos 4 veces al día, pero los recién nacidos muy pequeños o débiles podrían requerir alimentos cada 2 a 4 horas y los animalitos más grandes, cada 4 a 6 horas. Es importante mantener una rutina de alimentación estable y que los gatitos no pasen muchas horas sin comer. En condiciones normales, los cachorros y gatitos de 1 a 2 semanas de vida que reciben cuatro a cinco raciones diarias satisfacen más del 90% de sus necesidades. Los sustitutos de la leche de gata deben calentarse a 38ºC y suministrarse con lentitud, mediante biberones pequeños o especiales para animales huérfanos (los venden en las Veterinarias y tiendas de mascotas). Trate de darle tiempo a cada gatito para comer y no lo fuerce a tragar rápido. Al igual que con los bebés humanos, es conveniente acariciar su lomo suavemente para que expulsen el aire acumulado al comer. Los alimentos fríos, la administración rápida, o la sobrealimentación podrían causar regurgitación, aspiración, distensión y diarrea. Si aparece cualquier signo adverso: los gatitos no comen, tienen diarrea constante, vomitan o adelgazan a pesar del alimento, es necesario consultar con el Veterinario. Si se observa diarrea, hay que reducir el volumen de la ración o diluir el alimento con agua, luego e incrementa en forma gradual para cumplir con los requerimientos calóricos. No sobrealimente a los gatitos, podrían enfermarse. Durante las dos primeras semanas de vida, los cachorros o gatitos deben evaluarse a diario. Deben estar bien hidratados, dormir sin sobresaltos, y aumentar de peso en forma normal. Es importante registrar la vigilia (período en que están despiertos), la succión, el comportamiento general, la temperatura corporal, el peso y las deposiciones diariamente o más a menudo si se advierte debilidad o apatía o cualquier signo extraño y preocupante.






Cuidados especiales con cachorros huérfanos.

1. Utilice una mamadera pequeña especial para gatitos -o en su defecto para bebés pequeños- para darles la leche. (Evite darle leche de consumo humano, no contiene los nutrientes necesarios para el desarrollo del cachorro)
2. Utilice fórmulas de comida especialmente preparadas para alimentar a gatos pequeños.  
3. Mida la cantidad apropiada de leche que le dará al gatito por día: un gato de una semana de vida necesita 13 ml de leche por 100 g de peso corporal, uno de 2 semanas de vida necesita 17 ml de leche por 100 g de peso, uno de 3 semanas de vida necesita 20 ml de leche por 100 g de peso y uno de 4 semanas de vida necesita 22 ml de leche por cada 100 g de peso.
4. Divida esas dosis por 4 y alimente al gato cuatro veces al día.
5. Caliente la leche.
6. Invierta la mamadera y deje que la leche salga lentamente hacia fuera antes de ponerla en la boca del gato.
7. Evite alimentar al gato mientras esté de espaldas.
8. Compruebe que el abdomen del gato no esté demasiado distendido después de alimentarlo. Los gatos deben ganar de 50 a 100 gramos por semana.
9. Cuando ya tenga más de 3 semanas de vida, anime al gato a que coma alimentos sólidos.
10. Los gatos generalmente sólo comen y duermen durante las primeras semanas de vida. Si lloran excesivamente, puede ser que tengan frío, hambre, o ambas cosas.
11. Los gatitos dejados huérfanos necesitan ser estimulados a defecar. Empape un poco de algodón en agua caliente y frótelo muy suavemente en el área anal del animal. Los trapos con alcohol ayudan a reducir también infecciones comunes en estos gatitos.
12. Nunca exprima la mamadera para que salga leche mientras esté todavía en la boca del animal. Esto podría causarle una neumonía por aspiración e incluso la muerte.
13. Si usted recoge un gato salvaje de la calle como animal doméstico, cerciórese de mantenerlo en una jaula alrededor de 1 semana hasta que se domestique.
14. Para que estén cómodos, bríndeles una cama calentita y una luz tenue encendida continuamente.
15. Para comenzar a introducir comida sólida en los gatitos es recomendable ablandar el alimento en agua durante las primeras semanas y luego ir quitándole gradualmente la misma.
16. Los gatitos suelen lastimarse entre ellos, lo mejor es mantenerlos separados. Puede ser con divisiones en una caja grande -así no pueden escapar- o separarlos en diferentes cajas de cartón hasta que sean lo suficientemente grandes.
17. Los gatitos necesitan comida, aumentar de peso y mucho calor. Para darle calor se puede poner una toalla dentro de la caja donde duermen. En 4 semanas ya no es tan necesario.
18. El gatito puede llegar a morder la mamadera al ofrecerle comida, no deje que lo haga. No le dé a cada momento, solo estimule al gato a tomar 30 minutos antes y después de cada alimentación.
19. No agujeree mucho la boquilla del biberón, sino la leche fluirá demasiado rápido y ahogará a su gato.
20. Asegúrese de que la leche que le proporciona sea para animales carnívoros y no herbívoros. Puede recurrir al veterinario.
21. Usted puede dormir bien si sus gatos están bien alimentados, calientes y confortables. Para eso es bueno utilizar una caja de cartón grande, una frazada debajo de las toallas, tener siempre una radio encendida para que escuchen música baja, y alimentarlo momentos antes de irse a dormir.
22. Para agarrar a los gatos es bueno hacerlo de la piel de la parte de la espalda, siempre suavemente. Para alimentarlos las patas deben estar hacia arriba (sino los está sosteniendo incorrectamente). Esto los pone tranquilos y casi dormidos.